Compañía de JANA el musical durante la jornada de teambuilding antes de empezar los ensayos del espectáculo

JANA todavía no existe: el discurso que di a toda la compañía

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El domingo intenté dar un discurso de líder.

De esos que imaginas que terminarán con todo el equipo de pie, aplaudiendo y gritando:

«Sí, capitán, moriremos por ti».

No ocurrió.

Pero ahora llegaremos a eso.

Antes de nada, gracias por haber visto el tráiler de JANA.

Estamos muy contentos con el resultado.

Es solo un primer paso, pero es un primer paso importante.

Porque ahora, cuando hablamos con público, programadores, colaboradores o patrocinadores, ya no tenemos que pasarnos veinte minutos explicándoles qué es JANA.

Podemos enseñárselo.

Pueden ver qué historia contaremos, cómo sonará y por qué creemos que debe llegar a los escenarios.

Si tú eres una de esas personas, ya sabes qué papel puedes tener en esta historia.

Y, si tienes cualquier duda o alguna idea rondándote por la cabeza, responde a este correo. Aquí estamos.

Nosotros vimos el tráiler por primera vez con todo el equipo de JANA.

Lo hicimos durante una jornada de teambuilding.

Hubo yoga, playa, colchonetas de agua, una comida fantástica, juegos de mesa y muchas horas juntos.

Porque, según mi teoría, para entendernos sobre el escenario también tenemos que convivir un poco fuera de él.

No sé si esta teoría tiene algún fundamento científico.

Pero nos lo pasamos estupendamente.

Y, en un momento de la tarde, decidí que había llegado la hora de dar el discurso.

Modo líder de grupo.

Quería dejar claro cómo imaginamos JANA y, sobre todo, cómo nos gusta trabajar.

Les dije que, ahora mismo, JANA todavía es un documento, un tráiler, unas canciones y una idea.

Pero que, cuando empiecen los ensayos, JANA serán ellos.

Sus voces, sus cuerpos, su rabia, su humor y su verdad.

También les recordé que nosotros no hacemos teatro musical únicamente para llenar una sala.

Lo hacemos para que alguien salga distinto de como ha entrado.

JANA no es la historia de una chica que sufre un accidente.

Es la historia de todo lo que sucede después.

De la relación con un cuerpo que ya no reconoces.

De la mirada de los demás.

De la presión por estar bien, ser fuerte y convertirte en un ejemplo.

Y, sobre todo, no es un relato de superación.

No queremos decir que Jana «vence sus límites».

Queremos preguntarnos quién ha decidido cuáles son esos límites y por qué parece que una vida solo tiene valor cuando sigue el guion previsto.

Les dije que, en algún patio de butacas, habrá un chico en silla de ruedas.

Una chica cansada de fingir que está bien.

O alguien que siente que no encaja en la vida que se supone que debería tener.

Y quizá, durante una hora y media, esa persona se verá representada con dignidad y sin lástima.

Esa es la responsabilidad.

Y también el privilegio.

Después empecé a hablar de disciplina, puntualidad, dormir, calentar la voz, cuidar el cuerpo y no llegar a los ensayos como si acabaran de salir de una rave.

Eso es menos poético.

Pero bastante útil.

Al final les pedí tres cosas:

Que se cuiden.

Que se cuiden los unos a los otros.

Y que hagamos de JANA lo mejor que hayamos hecho jamás.

No sé si parecí un líder o un padre preocupado porque todo el mundo duerma ocho horas.

Probablemente un poco de cada.

Con JANA estamos probando formas de trabajar distintas a las que hemos utilizado hasta ahora.

Veremos qué ocurre.

De momento, el tráiler, estupendo.

La jornada con el equipo, estupenda.

Os lo iré contando.

 

PD: Si todavía no has visto el tráiler o quieres volver a verlo, lo encontrarás aquí:

https://www.janaelmusical.com

 

 

Nos vemos por los escenarios

 

Mateu Peramiquel
Compositor i productor de teatro musical

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