Hoy quiero contarte una historia real. De esas que te muestran lo que pasa detrás del telón. Un proyecto que hicimos para la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), una universidad online que celebra su acto de graduación anual con miles de estudiantes. Pero este año no era una graduación cualquiera: era su 30º aniversario. Y nos pidieron algo que superara todo lo que habían hecho antes. ¿El reto? Crear un momento inolvidable, único y que hiciera vibrar a todos los presentes.

El reto: Un evento innovador sin perder la esencia
Cuando llegamos al proyecto, la UOC lo tenía claro: querían algo radicalmente mejor que los años anteriores. Querían sorprender, emocionar… pero también tenían miedo de alejarse demasiado de lo que ya funcionaba. ¿El resultado? Un equilibrio complicado: innovar sin romper las líneas tradicionales. Aquí es donde empieza lo divertido (y lo complejo).
Nuestra propuesta inicial fue crear música original para su evento, algo único para celebrar sus 30 años. Pero tras varias conversaciones, entendimos que un cambio tan radical podía generar rechazo. Así que apostamos por una fórmula más cercana, pero igual de espectacular: hacer versiones de canciones conocidas.
La idea: Tres actuaciones, una sola narrativa
La propuesta debía estructurarse en tres actuaciones clave que guiaran toda la gala y crearan una narrativa coherente:
- Introducción: Abrimos el evento con la primera actuación. Propusimos realizar un MEDLEY. Tres canciones que narraban el paso del tiempo y celebraban los 30 años de la institución. Era la manera perfecta de marcar el tono y conectar con la emoción de los asistentes desde el primer momento (te cuento todo más abajo).
- Celebración: Después de la entrega de diplomas llegaba el punto álgido de la velada, el más festivo. Aquí propusimos la canción Celébrate de Miki Núñez. ¿Por qué? Porque no solo encajaba genial con el momento, sino que su mensaje destacaba la alegría de ese logro compartido por los graduados.
- Cierre: Y para cerrar el evento, interpretamos el Gaudeamus Igitur, una pieza obligatoria en las galas de graduación. Pero no fue una versión cualquiera. Optamos por darle un toque único, aunque eso te lo contaré en otro post. 😉

El Medley: Celebrando el paso del tiempo
Un aniversario redondo como este merece mirar atrás y celebrar el camino recorrido. Así que propusimos contar una historia: el viaje de una persona que crece junto a la UOC, desde la juventud hasta la jubilación, mostrando cómo la universidad acompaña a sus estudiantes en todas las etapas de la vida. Y aquí es donde nació nuestra dramaturgia: representar ese viaje con un medley: tres canciones entrelazadas que representaban el paso del tiempo.
Elegir estas canciones no fue tarea fácil. Queríamos que las letras tuvieran un mensaje, que las melodías fueran conocidas y que, al mismo tiempo, transmitieran esa sensación épica que queríamos lograr. Finalmente, tras descartar decenas de opciones, seleccionamos tres himnos atemporales:
- Hero de Mariah Carey
- The Best de Tina Turner
- Viva la Vida de Coldplay
Cada canción representaba una etapa de la vida y daba forma a la historia que queríamos contar.
Las intérpretes: Tres generaciones, un mensaje
La UOC tiene estudiantes de todas las edades, desde jóvenes de 18 años hasta personas de más de 60. Así que decidimos que las intérpretes debían reflejar esa diversidad generacional. Tres mujeres, tres edades distintas: una veinteañera, una cuarentañera y una cantante mayor de 60. Esto no solamente reforzaba la idea de la dramaturgia, sino que también permitía que cualquier espectador se sintiera representado en escena.
Tras un proceso de casting, seleccionamos a las cantantes. Y aquí viene algo clave: los arreglos musicales. Saber quién va a interpretar las canciones antes de hacer los arreglos es fundamental, porque cada voz tiene sus fortalezas y peculiaridades. Escribir pensando en las cantantes aseguraba que la música brillaría al máximo.
Aquí quiero hacer una mención especial a Gerard Ibáñez, que se encargó de supervisar, crear y dar su toque mágico a los arreglos vocales. Su experiencia marcó la diferencia.

Ensayos, ajustes y decisiones técnicas
Con las canciones seleccionadas y los arreglos listos, comenzamos los ensayos. Como se suele decir, «la partitura lo aguanta todo», pero hasta que no escuchas cómo suena algo en vivo no sabes si funciona al 100%. Cambiamos notas, ajustamos dinámicas y añadimos detalles que surgieron durante el proceso.
Y cuando todo el material ya está aprendido, vienen las preguntas clave para el directo: ¿micrófono de mano o de diadema? ¿Monitorización in-ear o altavoces en el suelo? ¿Qué movimientos escénicos haremos? Estas decisiones dependen del espacio y del equipo disponible. Y aquí entra un pilar fundamental: el técnico de sonido. Sin alguien que entienda la actuación al detalle, el resultado no sería el mismo. Para mí, esto es innegociable.

Reflexión final: Un proyecto inolvidable
Este proyecto fue un reto gigantesco, pero también una de las experiencias más enriquecedoras que hemos vivido como equipo. Crear algo desde cero, con tantas piezas en juego, y ver cómo el público se emociona en directo… eso no tiene precio.
¿Quieres saber cómo quedó? Te dejo el vídeo de una de las graduaciones que se realizaron en el Teatro Príncipe Pío de Madrid. Espero que lo disfrutes tanto como nosotros disfrutamos creándolo. Y si tienes cualquier pregunta o comentario, ¡estaré encantado de leerte! 😊


