Como poner tu espectáculo en un teatro. Las 3 maneras de programar tu show en un escenario.

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Si alguna vez has pensado que cuando un espectáculo llega a un teatro importante es porque le han pagado una fortuna por estar ahí, siento decirte que no funciona así.

Cada vez que actúo en un teatro de renombre, alguien me suelta la misma frase:
«¡Qué bien que te han contratado aquí!»
Y claro, la gente se imagina que el teatro nos paga una cifra desorbitada, que llegamos, actuamos, recogemos nuestro cheque y nos vamos tan felices. Ojalá fuera así.

La realidad es que hay tres maneras de poner un espectáculo en un escenario. Y solo una de ellas es la que todo el mundo cree.

1️⃣ Opción 1: Que te contraten (la opción soñada)

Esta es la opción ideal. El teatro te paga el caché y tú solo tienes que preocuparte de actuar. No hay dolores de cabeza con la taquilla, ni con gastos de publicidad, ni con que si llueve, el público decide quedarse en casa.

📌 ¿Dónde suele pasar esto?


✅ En festivales financiados.
✅ En programaciones públicas de Ayuntamientos y entidades culturales.

👉 Si logras que un teatro privado te contrate así, dime cómo lo has hecho porque no es lo habitual.

PROBLEMA: Cuando el Ayuntamiento te programa… pero nadie se entera 🎭🤦‍♂️

Un problema más común de lo que parece: el ayuntamiento te contrata, paga tu espectáculo (hasta ahí, todo bien) y se supone que ellos se encargan de la promoción. Pero… spoiler alert: la mayoría de veces eso significa cero carteles, cero redes sociales y un público inexistente porque, sencillamente, nadie sabe que hay teatro.

Muchos ayuntamientos tienen presupuesto para cultura y lo gastan porque tienen que gastarlo. Pero de ahí a preocuparse por lo que programan o si alguien se entera de que existe… es otra historia. Ojo, que hay excepciones y algunos lo hacen genial. Pero en muchos casos, como el dinero no sale de su bolsillo (porque el dinero público no es de nadie, ¿verdad, Yolanda?), pues nada, se programa cualquier cosa y a correr.

Luego llegas tú, con tu compañía, te plantas en el teatro… y sorpresa: nadie en el patio de butacas. ¿Por qué? Porque la comunicación se hizo tarde, mal o ni se hizo. Y lo peor es que no puedes hacer nada.

Y si crees que esto es lo peor, espera: la lentitud de la administración también juega en tu contra en el papeleo. Te puedes quedar sin actuación porque han tardado meses en tramitar el contrato o, peor aún, que te lo envíen con errores. Y cuando te quejas, la respuesta suele ser la misma: “Son los tiempos del Ayuntamiento”.

Moraleja: si tu show depende de la promoción de la administración, más te vale ponerte manos a la obra y hacer tú el trabajo. Porque si esperas a que ellos muevan ficha… vas listo. 🎭

2️⃣ Opción 2: Coproducción (la más habitual en teatro privado, pero con truco)

Aquí es donde la cosa se pone interesante. El teatro te dice:
«Nos gusta vuestro show, os proponemos un 60%-40% de la taquilla.»

🎟️ El trato parece sencillo:
✅ El 60% de lo recaudado va para la compañía.
✅ El 40% se lo queda el teatro.

📌 Peeeero… hay un pequeño detalle:
👀 Esto es después de gastos.

💸 ¿Qué gastos?
🔹 IVA.
🔹 Comisiones de venta de entradas.
🔹 Publicidad pactada con el teatro.
🔹 Técnicos de sala.
🔹 Impresión de carteles y programas.
🔹 Pantallas LED con tu cartel en el hall (que quedan preciosas pero cuestan un riñón).

*Dependerá del teatro que podrá sus costes y condiciones. Y Muchas veces pactas el tanto por ciento después de gastos y muchos teatros (demasiado espavilados) te cobran un display obligatorio, unos carteles obligatorios, personal técnico o taquilleros o acomodadores, que bueno, evidentemente se cobranm su comissión. Con lo que el tan por ciento pactado no es del todo justo. No deja de ser un negocio y te van a vender todo lo que puedan. Tu eres libre de aceptar sus condiciones, negociar o buscar otro teatro que quiera tu show con mejores opciones.

Total, que cuando llega la hora de repartir, ese 60% ya no parece tan 60%.

📌 ¿Y con ese porcentaje qué tienes que pagar?
✅ Sueldos de actores, músicos y técnicos.
✅ Transporte, alojamientos (si hace falta).
✅ Publicidad propia y gestión del espectáculo.

¿El teatro arriesga? Sí, pero muchísimo menos que la compañía.
📌 ¿Por qué? Porque actúan como promotores culturales, reciben subvenciones y además desgravan más en impuestos. Pero este ya es otro tema…

La mejor opicón, si puedes, es la que te cuento a continuación. Más riesgo, però más beneficio si lo haces bien!

3️⃣ Opción 3: Alquilar el teatro (nivel empresario total)

Aquí ya entramos en modo inversor.

📌 ¿Cómo funciona?
✅ Pagas un alquiler fijo al teatro, como si alquilaras una sala de eventos.
✅ Tú gestionas TODO: publicidad, taquilla, equipo técnico…
✅ Todo el riesgo es tuyo.

🤑 ¿Es un mal negocio?
Depende. Si tienes asegurada la venta de entradas, esta es la mejor opción.

📌 Ejemplo: Si te llamas Rosalía y vendes entradas como churros, esta opción te interesa.
✅ Te quedas con toda la recaudación.
✅ Actúas como promotor, lo que te beneficia fiscalmente.
✅ Si facturas más de 100.000€ al año, esta opción empieza a tener mucho sentido. El beneficio fiscal como promotor cultural el españa te empieza a salir a cuenta.

Entonces, ¿qué opción es la mejor?

👉 Depende de tu espectáculo y de tu capacidad para llenar butacas.
📌 Si puedes vender muchas entradas, alquilar es lo más rentable.
📌 Si prefieres minimizar riesgos, una coproducción puede ser viable.
📌 Si consigues que te contraten… ¡Felicidades! Solo, que si és una entidad pública, procura moverte para la publicidad, promoción y ojo con la contratación.

💬 Ahora dime, ¿cuál de estas opciones te sorprende más?


Si te interesa el mundo de la producción teatral y quieres saber más sobre cómo funcionan los espectáculos desde dentro, échale un oído a mi podcast CANCIONCAST. 🎙️

📌 Está en Spotify, Apple Podcasts y YouTube. ¡Nos escuchamos! 🎭🎶

 

 

 

Mateu Peramiquel, compositor y director de WeColorMusic.

Creador de espectáculos musicales. www.wecolormusic.com

 

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